jueves, 27 de diciembre de 2012

MARIA GONZALEZ AZUAR/ LA LLAMA INFINITA


Llama insaciable que arde y arde...
Lengua de fuego que devora.
Mi vida entera es una llama
roja.

Pequeña llama que se evade
entre los seres y las cosas.
Es un inquieto fuego fatuo
que hace la luz entre las sombras.
Mi vida entera es una llama
roja.

Lengua de fuego que se clava
como una espina larga y roja
al vientre oscuro de la noche.

Mi vida entera es una llama
roja.

Planta de luz cuyo ágil tallo
como un diamante al cielo engarza.

Planta de luz cuyas raíces
son vivos dedos que desgarran.

Sabiduría de ser libre,
placer de verme aprisionada.

Satisfacción de ser pequeña.
Goce de ser altiva y brava.

Mi vida entera es una llama.

Para el dolor de mis amigos
tengo el consuelo de mi llama.

Para alegría de mi amante,
mi vida entera es una llama.

El que me niegue tendrá siempre
la mordedura de mi llama.

El vientre negro de la noche
muestra su comba soberana.

Tengo los ojos en las sombras
y el corazón en la montaña.

Para este goce de vivir
mi vida entera es una llama

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