martes, 16 de septiembre de 2014

PABLO POBLÈTE/ POEMA DE AMOR PARA UN SANTO CONTAMINADO



Así como el petróleo que se expande siniestramente
a través de un cuerpo vegetal
ganando un lugar en la selva virgen
así tu sin remedio
tu aura agonizante
tu tertulia fúnebre
tu penumbra titilante

rincón de aroma a cera consumida
algodones ahogados en el detergente
medicamentos disueltos en el alcohol de noventa grados

pieza vacía
refugio enmohecido
paria en campo de expulsados
alma que se bate con sus últimos colapsos
entre cartílagos y ligamentos de vieja juventud desflorecida
¿eres rencor?
- la lluvia rasguña en la desvanecida ventana-
¿arrepentido?
golpea aun más fuerte
abruptamente como tus protuberancias orgánicas
tu peste
tu piel naciente
tu accidente
tu atentado
invadiendo tus venas
como el kerosén
por lo subterráneo de una megalópolis
y su histórica inteligencia
sucumbiendo en vastos territorios
de basuras y emanaciones “damoniacales”
de civilizaciónes en ruinas
de misterio agotado
y Dios sin ofrendas
cae la torre
la arquitectura ideal
y su falsa consistencia imaginaria
cae su reflejo de aurora
el horizonte es dorado
explota el sueño y su cristal
como tu gota a gota
simulando ser gota
pero eres sangre
simulando ser lluvia
controlada
domestica
medida
encerrada
en la transparencia plástica
como una singular placenta suspendida
que te alimenta
junto al pentotal guardián de tus noches
y mi frente aséptica
observándote
observándome
observándo
esa palabra hecha ya
realidad
como cancioncilla lejana que se aproxima
como juego verbal
como último desfile ante la gran avenida


cae
la
gota
a
gota


caído e incinerado
mano infantil
mano de mujer
mano premonitoria
mano de sequedad celular
vértigo siniestro
como matemática perfecta
de una pulsación en expectativas nauseabundas
la implosión silenciosa detrás y bajo los árboles
bajo el océano
bajo nuestras palmas suaves
donde los glóbulos rojos y blancos del planeta
anuncian su retiro definitivo
y tu cuerpo entero
en medio de un decorado de guerra
(la más nuestra la más intima)
en tus ojos secos
destinados a petrificarse
como gigantes girasoles vencidos


en un clínico florero cicatrizado
que se llama país
bandera
nación
frontera
goteando los deshechos reunidos
de nuestras utopías ebrias
la palabra esperanza como escupitajo abandonado
en tu infecta caverna prodigiosa
-cierra la puerta-
nos queda el agua turbia
turbia la visión
detrás del abandonado acuario
¿qué esperas?
¿qué te retiene?

ojos de enferma luna
ojos-papel-fotográfico del tiempo-fiesta
ojos derramados al borde de un sin preguntas
respondiendo y nadando prisioneros
en tu cerebro-pecera
en agua de perdón y pecado
aunque el perdón en tu lecho
no existe
y ninguna morisqueta podrá
espantar tu propio error equivalente a
la química noción del horror
-no te muevas-
reposa tus estropeadas alas
y no intentes escapar de este tu insectario
estás prisionero
en el grado justo para inmovilizarte
entre la fría estructura de metales galvanizados
y contar lo que tienes que contar
a los cuatro muros de “leche laqueada”
retumbando tu anónima existencia
entre velos y latencias



-no me sonrías-
o mejor dicho no me intentes sonreír
que aun no he tomado tu mano
que yo no sé hasta cuando seguiré viniendo
para lavar tus pies vencidos
-no hables-
que ya no existen palabras
-no te canses-
que poco te queda del cansancio


tu mal está golpeando la puerta
¿hoy es tu día?
¿quizás mañana?
¡ yo sé ¡
esta tarde será para los más solos de soledad
-afuera hay sol-
¿qué estarás preguntándote al instante?
-¿ hay sol?-
sueño en coma
navega
y se ondula
el sedante
me hipnotiza la morfina
estoy en el limite de mis labios
desnudo frontal
rígido y frío
así se fue obscureciendo mi cuerpo maltratado
tu imagen disecada
mi retina fija
contemplando lo que en vida
nunca pude contemplar


estoy sonambulando en aquellos días
en la orilla del quai de la Seine
(nuestra querida carta postal)
estoy refrescando mis nostalgias madrileñas


Con un “verde que te quiero verde”
aunque nada era verde
todo era azul
medicamento l
lo amado fue ese ser casi iguales
medicamento 2
encontrados en puntos extremos


medicamento 3-A
habitando los pasillos del caos
medicamento A y B
azules las sombrías piedras y los techos
azules las gárgolas tiernamente perversas
azul mi cara es decir la tuya
medicamento 4-C
azules los remolinos en el agua
-vaso de agua-
pastilla roja X-L
al pasar los “ bateaux–mouches”


medicamento 5
azul el aire
el puente
azul lo pasado
azul la insignificante piedrecilla cayendo en el agua
azul Federico García Lorca
azules los “tacones aguja”
-no te olvides de respirar-
azul el boulevard de st.Michel y el Teorema de Passolini
medicamentos 6-7-H-G
pastilla azul
azules Los « maricones » de la rue St. Croix de la Bretonnerie
azules las “locas” de plaza Chueca
medicamento 8-K
pastilla blanca y negra

azul este recuerdo
viajero
como viajera mi agonía
azul tu maravilloso intento de hacerme vivir
azul ese futuro que nos prometieron
azul la moralidad caída
la confrontación paternal
mi amor maternal
azul tu homosexualidad
con pañuelo y sombrero de otro tiempo
azul lo que queda de este “puto presente”

medicamento 9
pastilla verde
verde mi lengua
verde el intestino
el hígado
verde esto que apenas se llama sexo


¿te acuerdas?

estarás preguntando
preguntándome
inmóvil
pálido
conmigo
un solo cuerpo
varios cuerpos
dos cuerpos
-tengo sed-
-soy inocente-

íntimos
como siempre acompañados
con la ilusión práctica
el medicamento milagroso
mi terapia
mi verdad



tu fracaso
-te estoy esperando-

¿estás aquí?
-te escucho-
¿estás observando mi último respirar?
¿me estás cantando lo que acostumbrábamos cantar?
¿lo que nunca cantamos?

entra la suave brisa
se desliza la sombra
jugando
no me preguntes nada
que nada sé de mí
y una vez más el eco
lejano
murmullos
ahí una mosca
viene
se va
¿qué hora es?
-y vuelves a hundirte en visiones soporíferas-
estoy paseando con mi madre
o más bien navegando con ella
góndola rosada
por los canales de Venecia
(yo nunca fui a Venecia)
hay tanta neblina
que apenas visualizo su rostro
o más bien ella no tiene rostro
o más bien estoy soñando
(yo nunca me recordé de los sueños)
me dice que estamos muy atrasados
que no llegaremos a tiempo







y al decir tiempo
ya todo había desaparecido



de pronto pasó por mi costado
como un madero en ruinas
el cuerpo flotante y blanco de mi padre
bogando a la deriva
quiero atraparlo
traerlo hacia mí con mis manos
inútilmente

él se aleja
y se alejó con su delgada y pálida estela
-¿Adónde vas padre muriendo en tus ansias de vida?-
¿me escuchas?
tenemos tanto que conversar
de lo que nunca conversaremos

y sigo navegando
en una góndola negra
estoy dentro del agua

vengo emergiendo desde el fondo profundo
cristalinos los reflejos se transforman
en cuerpos semi-sumergidos
dispersándose
pesadamente livianos
al pasar de otros cuerpos inertes
carcomidos y semi putrefactos

ahí van mis familiares
mis epidermis
mis amigos
profesores
vecinos de mi infancia
mis primeros amores

ahí van todos
pasando
húmedos
empapados
flotando boca abajo
boca arriba
unos vestidos
otros semi desnudos
haraposos
como si volvieran de una guerra
de una explosión
quise tocarlos
quise convencerme de que eran de verdad
que yo no estaba tan lejos de la imaginación
quise detenerlos
abrazarlos

ahí va mi hermano
ojos abiertos hacia las estrellas
¡alguien grita salvación!
¡deténganse!
aun tenemos tiempo
para rehacer lo que hay que rehacer
lo inacabado
lo perpetuo
¡alguien grita salvación!
-tengo frío madre-
¿dónde estás?
¿qué color tiene tu laberinto?
¿me escuchas?
¡vuelve!
¿me escuchas?
¿es que aun estoy aquí?
¿o ya me llevaron?
-me ahogo-
-quiero azúcar-




(el muro blanco habla con su explosión de luz y reflejos)

¿ya me llevaron?
¿así como ayer se llevaron a mi vecino?
y como cada noche algo más de
nuestras pertenencias
que se llevan y que se llevarán

bestias enfermas esperando el fin de la espera!
peces infectos
bestias contaminadas
monstruos genéticamente modificados
humanoides expulsados de sus nidos
puercos aullando el presentimiento
de ir al sacrificio
tierra socavada
estalactitas secas
-huesos-
estalactitas fémur
-tibia-

descalcificándose
descolgándose
el último colmillo de mamut
¿cuándo me llevaron
por ese pasillo de neón y de despedida en inox?
¿apagaron una a una las velas?
¿las incendiaron?
como se encendió mi cuerpo
junto a mi cartel :
“pieza doscientos quince”
-segundo nivel-
“pieza libre”
-subterraneo-

¿libre?
¿liberado?
¿liberadosssss?



“pieza 21”
-primer nivel-
medicamento 4
“pieza 502”
-quinto nivel-
medicamento 20
corre el agua
corre el vomito
se recoge el estomago
se cierran tus pulmones

-cierra las cortinas-
se cierran mis párpados
indolentes los pies
fría la cabeza -¿hagamos el amor?-
-apaga la radio-
deme los desinfectantes
deja que entre el sol
-quédate en el pasillo-
más bien que entre algo de ilusión
¿me escuchas?
madre
¡madre!
madre
¿dónde quedó nuestra fosforescente góndola?
¿hay alguien en casa?
¿se secó el jardín?
Sicovoz: nadie vendrá para pronunciar tu nombre 1


nadie te agradeció lo poco y mucho
lo insignificante y simple que
tenían que agradecerte
-nadie vino a ver tu agonía-
¿tú la vergüenza?
¿tú lo más indigno?
serás al fin de este siglo ese póstumo prohibido
ese ilustre desconocido que secó en su lecho
-blancas flores en la mesa de una fiesta blanca-
fuiste esa simple presencia de la que tanto y tanto se sirvieron
completamente olvidado de todo monumento santo hombre
antihéroe
santo caído
amor
Santo contaminado
¿madre que hay detrás del horizonte?
¿habrán aplausos?
-escuché un silbido de viento entre altas cumbres-
¿quién está llorando detrás del árbol?
tiendo mis brazos
te veo llegar intimidado
apenas te reconozco
¿cuánto tiempo ha pasado?
¿por qué me olvidaste?
¿por qué te escondiste?

¿alguien escribió un poema pensando en esta maldita calavera?
-que no me lleven
-aún me queda algo de tiempo-
no quiero llegar allí donde nadie sabe cuando se llega
¿madre adónde llegamos cuando al fin hemos llegado?
duerme
duerme hijo mío
abrazate con tus propios brazos
¿me estás escuchando?
nada volverá a ser como antes
estoy definitivamente
definitivo
infinitivo
efímero
distante tan distante


bajo el suelo
desconocido de los otros muertos
soy “cuerpo-precipicio”
una ebullición microscópica
-voraz-
peligro soy
carne espesa
la trampa tu trampa mi trampa
¿crees que ya estoy ido?
-háblame-
¡eres tú quien me mira como un muerto!
¡aquí estoy!
¿no ves que estoy saltando como un macaco?
¿no ves que estoy haciendo la fiesta?
y que hago el amor con todos los que osan visitarme?
-rostro evaporado-
¿quién de los dos está realmente muriendo?
-dame una cerveza-
brindemos por el evento más estúpido que he conocido:


¡haber vivido!

¡aquí estoy!
¿me buscas?
estoy delante de tí
tirado como un viejo árbol talado
¿me ves?
¿ Ud. quién es.?
¿cómo se llama?
he venido a recoger sus papeles
tus notas
a ordenar sus sueños
a archivar sus recuerdos
a apuntar sus remordimientos
¿facturar mis perdones?
¡tus errores!
estupideces humanas
tus contradicciones fundamentales
tu vergonzosa moralidad
-no he almorzado aún-
¡y mira como se pasea por mi alrededor!
en puntillas



y recibe mis visitas
y las despide
abre y cierra la puerta
¡señora conserje¡
¡las llaves!
no te sientes sobre mis sabanas limpias
me haces mal en un pie
¡me invades de flores!
¿Ud. quién es?
¿cómo se llama?
-necesito todos sus documentos ridículos-

blusa blanca de día
blusa blanca de noche
blusa negra por los pasillos nocturnos
techo blanco
sombrero
cansancio blanco
ojeras blancas
-no hagas ruido-
¡estoy aquí!
¿me escuchas?
¿te acuerdas?
nunca más retornaremos a Paris
nunca más al “Jardín des Plantes”
nunca más “Le Marais” et le “Petit Gabroche”
¿nunca más visitaremos “Pere-Lachaise”?
(ese gran basural de la historia
donde todos deseamos un día desembarcar)

-nos ganó el olvido-

de rodillas frente a Oscar Wilde
¿te acuerdas?
orinando tú y yo mi diagnostico fatal
en la tumba de Jim Morrison
¿te acuerdas?
mi afiebrada ebriedad
y tu masturbándome frente
a la tumba de Nureyev
¿te acuerdas?
nuestras risotadas
cuando eructaste frente a la tumba de Charles Baudelaire
¿te acuerdas?
y nuestra apuesta
desvistiéndome frente al palacio de justicia de Paris
en una noche de febrero
con menos ocho grados
y los turistas Japoneses que me aplaudían
en medio de sus camaras fotograficas y botellas de saké
pidiendo un desnudo completo
¿te acuerdas?
de todos esos delirios burgueses
de estudiantes de bellas-artes
ciudadanos de aquí y de allá
de la calle y sus bares de mundo
exiliados desde nuestra matriz
desde nuestras propias sombras
acompañándonos en este verdadero abandono
natural
así las almas se buscan unas con otras
y así nos encontramos
intentando desesperadamente ilusionarnos
evadiéndonos de lo que creíamos que era
nuestra prisión
“sueño blanco” nos llamamos
travesía blanca
festejar ciego
las ventanas por lunas iluminadas
coagulándonos
deshidratándonos
por Montmatre
por la avenida Alcalá
metrallando la agresividad urbana
como bandoneón desarticulado

por los techos latinos
o bosques brumosos
o iceberg encallados
contra los espejos iluminados

y jadeando regresaba a Paris
jadeando yo volvía a Madrid
jadeando claveteaba fotos
nocturnas
manchadas
humedecidas de ron y
cocaína
manchadas como mi memoria
de alegrías ya olvidadas
condenados
palideciendo
y yo enamorado
y tu desenamorado
como si nunca
tu y yo
como si nunca
el “pájaro de fuego”
las “gimnópedies” de Satié
“Tristán e Isolda”
como si nunca
la gente que nos miró por el mundo
la gente y más gente que suben y bajan
corren entran salen se sientan tosen
estornudan se duermen
como sí nunca yo
-hoy es martes-
creo que miércoles
creo que viernes
sábado quizás

¿aún estoy aquí?
¿aún sigo siendo?
-los viajeros no se preocupan de cuanto han recorrido-


ni los muertos de sus muertes
como los vivos que están viviendo
de sus vidas
aunque nada sé de los muertos
nada de los vivos
(de sus dolores y sus cosquillas)
-mírame no te sientas culpable-
te estoy mirando
tengo fotografiada tu frente
tu imperceptible casi sonrisa
filmada estudiada esculpida
-dame la mano-
-tócame-
pasa tus dedos por mi frente
(acercamiento exagerado del objetivo)

no tengas miedo
no soy araña
ni piraña
ni perro rabioso
(imagen borrosa y movimiento muy lento)
apenas un cetáceo
hormiga
-el sol se nubla-
las nubes invaden el cielo con gran velocidad
¡ahí vienen!
las hormigas
¿adónde van las nubes?
(yuxtaposición de imágenes)
¿adónde?
¡y que me importan las nubes!
-habla
¡las hormigas atacan!
suben por mis piernas
la espalda
el cuello entran por mi boca a gangrena infección






























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