martes, 27 de febrero de 2018

ALEJANDRA GONZÁLEZ ORTEGA/ II COMUNION



Un poema como bestia malherida
me arroja a esta gran batalla,
sacude las costas que en él se redimen,
deja esquirlas de paraísos que mis ojos no beben,
se oculta de mí habitándome el misterio,
dibujándome el azar que conspira con mi inocencia.
Propaga caracolas en el cuenco de mis días,
se escribe a sí mismo reptando en mi silueta,
doblega universos que en sus hilos se disuelven,
no duda de su fuerza más desoye su destierro,
no sabe si es metáfora, desilusión o inmensidad,
permanece en el contagio de tormentos que no escuchan
y no esquiva el naufragio en la sed de los errantes.
Sabe que todo tendrá que ser hecho,
aniquila la luz, la reinventa y la contiene,
escoge aquella trampa que me ame
y me subyugue.
Un poema, seduce mi vientre
y grita por mí.

CLAUDIA TREJOS/ LA HUMEDAD INCOMBUSTIBLE



La humedad incombustible de los cuerpos aturdidos en la noche,
solo acorralados por los destellos del sol que a nadie perdona
y el animal que me habita te busca
en la piel que se eleva sobre microscópicas montañas que aúllan tu boca.
Ahuyentados hasta perderse en la colina,
como caballos salvajes temerosos de los hombres...
¿Existe castigo cuando arde la ternura?
Vacilo la palabra, la aproximación de los cuerpos para no contaminar tus campos con mis ilusiones.
Trabajo sobre desperdicios que parecen etéreos,
Y las horas se amontonan cabalgando la palabra,
mientras sostengo poderosas imágenes que diluyen la habitación
llevándose con ellas los cuerpos
Suspendidos en la cuerda de los apetitos,
dónde develaremos lo cierto,
si no en el acto desobediente de atravesar los juicios.



viernes, 16 de febrero de 2018

CARLA ANDREA ZAPATA/ ZOZOBRAS


Te veo tendido sobre la tarde
en esa línea que dibuja el tiempo
con sus silencios.
Cierro los párpados
como si la muerte nos arrastrara
con la furia de sus besos
hacia el mismo abismo
y luego nos abandonara desnudos
llevándose el clamor de los latidos,
en un hilo de seda sosteniendo nuestros labios.
Entonces me quedo recostada junto a tu cuerpo
navegando en la soledad de tus ojos,
mientras la desnudez de la luna
va derramando su piel
en la inmensidad del universo.
Y en ese momento, sin que lo adviertas,
cruzo a oscuras la tarde
buscándote en esa misma línea de tiempo
zozobrando oculta en tus rodillas,
y simplemente, me instalo , sin hablar,
en cada uno de tus sueños,
acariciando el lugar donde desaparece
para siempre la breve luz de tu ombligo.

FELIPE RODRIGUEZ/ INSTANTE


Vacío,
devuelto por el oleaje,
arrastrando la vanidad sobre el tiempo.
Mis labios son ciegos escarbando en angustia.
Sin sangre,
sin piernas,
sin habla.
Sólo una palabra desnuda
recorriendo abismos.
Ahora es carne,
lamento,
cicatrices.
Ahora es silencio,
nostalgia hundida en un adiós.
Ahora es caída,
noche violentando el cuerpo,
fuga para no mirar el espejo.
No hay espera,
la palabra se humedece
por un mundo que convulsiona a mis pies.
Amparo,
desasosiego:
ojos para acurrucar demencias
y masticar gemidos.
Un instante como puñal,
como sudor de una nada incandescente.
Un fuego,
una isla lamiendo la piel,
como un niño acariciando cadáveres.

JUAN CARTAGENA/ ENCUENTROS


Era costumbre buscarnos en las terminales
encontrarnos, conversarnos la vida
hablar
de encuentros y desencuentros
hablar tantas cosas
de ti
o algo de mí
era un mirarnos y alejarnos
con el sabor de todo lo hermoso
para luego perdernos
tal vez con las manos vacías
con el corazón fulminado
con los labios sin besos
y una sensación de amarnos terriblemente…

CECILIA ARETIO/ PLAGIO A BENEDETTI



Nunca será imprescindible
más si deseable
y hasta necesario
un hombre desnudo allí en lo oscuro

Un hombre apasionado
compañero confiable
que no cobre intereses por dar más
ni cotice desangrándose por meses de servicio.

Un hombre desnudo que pueda
abrazarte con un brazo
su espalda como imán atraiga el cuerpo tuyo
de pecho generoso
y respiración de hoguera

Es invocable y puede ser hasta un conjuro
un hombre ahí y así en lo oscuro.
Con su boca de vino para beberla a sorbos
y tras sus párpados, negras pupilas
que te reflejen precisa.

Tener contigo un hombre desnudo y luminoso
para elevarse cabalgando la noche
que se muera a tu lado y resucite luego
y que cuente contigo hasta tres y hasta cinco.

Que urda estrategias y tácticas
que propaguen gozosos los encuentros
y el aburrimiento y dolores
multiplique por cero.
Hombre de carne y hueso que trascienda el ideal
se acople a tus orillas y a tu profundidad.
Que sepa tejer, que sepa bordar
y que ponga música para celebrar.
Un ser milenario, un hombre postmoderno
que quiera aprender lenguaje vaginal
ese oscuro y delicado dialecto
que nombra lo que a simple vista no se da.
Un hombre desnudo que te regale tiempo
tiempo del año, del mes, del día a día
escriba versos intensos con su sexo erecto
y te ofrezca agua de luna con sus manos de vida (…)

jueves, 15 de febrero de 2018

FRANCISCO RUIZ/ CAMINO DURO (FRAGMENTO)


Se muere la vela en el rincón polvoriento.
Sube el fantasma hacia el invierno
en su nave de agua.
Vuelven los años a leer
viejas cartas de amor.