domingo, 17 de enero de 2016

IGNACIO BASCUÑAN/ SILENCIO (FRAGMENTO)


Tú que para formarte
quitaste cada cosa
del mundo en que vivías.
Te fuiste a orillas de los ríos
para poner sonido a mis palabras.

LAURA BUSTOS/ ¿QUE PASA QUE NO COMPRENDO? (FRAGMENTO)


¡Mis risueñas esperanzas!
¡Mi dulcisimo consuelo!
¡Mi luz, mi bien, mi papà!
¡El alma de mi contento!



SHLOMIT BAYTELMAN/ ESCRITOS PARA UN AMOR INCONCLUSO (FRAGMENTO)


Quisiera ver còmo te desnudas. Còmo desabotonas
la camisa que se pega a tu cuerpo.
¿Te detienes de botón en botón, pensando?
¿O desgranas abriendo el espacio hacia tu pecho,
rápido como aleteo de palomo?

JULIO CÀRCAMO/ CANTO A PEÑAFLOR (FRAGMENTO)


Peñaflor, nombre de poesía.
Nombre que cantan las aves,
bosques, ríos, trigales
y serranías.
Nombre que se hace canción
al evocar tus encantos;
al recordar tiempos idos
o a esperar nuevo día. 

JORGE GONZÀLEZ LABRA/ EL AMOR AL ACECHO


         Manuscritas hojas de àrbol
                 versos verdes
Palabras nerviosas de aquì para allà

Las atolondradas ramas de su vivienda
     elevan dedos a los cinco vientos

              Rigido y perpendicular
este amor es curioso con los pies bien puestos en la tierra
              Se moja de virtud

         Enfurece con los pàjaritos
           ahuyentadores del sueño
     No gusta de cantos gregorianos
         Menos gorjeos mañaneros

Las hojas hermanas aplauden al viento cuando te ven pasar
               Te poseen ignorante
             Se revelan en risas ji ji

          Imitan tu cabellera desnuda
           La tiñen como tù lo haces
           en otoños transformadores

               El amor te ve pasar

            Mimetizado en tu ropa
          Enmascarado en tu rostro
            Redondeado en tu panza

            Te sacas fotos junto a èl



EMILIO MOHOR ZUMMERS/ INFINITUD


Tierra,
bebe mi llanto y alegria.
Tierra,
bebe mi sangre,

Tu humedad es mi canto,
tu corazòn,
los ocultos senderos
que conducen a Dios. 



SALVADOR YANINE PAULO/ CANDIL DEL ALMA


Soy viajero incansable de locas latitudes,
de vastos horizontes y misteriosos mares.
Mi corazón es puerto donde atracan las penas
y mis ojos dos faros mirando las distancias.

Las manos de la gloria no tocaron mi rostro
ni endulzaron mis sueños como los cuentos de las hadas.
Mi vida fue un continuo poema de inquietudes,
un sollozar del hombre con los ojos cerrados.

Viajero impenitente en su misión de estrellas
mi corazón es barco de memorias ancladas
Un día aquí, y el otro ¿quièn podrá establecerlo?
Mi alma es la bahía donde muere el albatros.

Amadas que endulzaron mi vida de marino,
cubriendo de caricias al eterno navegante,
y si al correr del tiempo soy de su amor ceniza
qué importa si sus besos mis heridas curaron.

Le dieron a mi vida sus vitales alientos
las tengo en mis recuerdos mecièndose en mi hamaca.
Me amaron y fue todo, simplemente con ellas,
y no puede el olvido desconocer mi llama.