DIFUSÌÒN DE TEXTOS DE POETAS CHILENOS DE TODOS LOS TIEMPOS, A CARGO DEL POETA RODRIGO VERDUGO.
domingo, 17 de enero de 2016
IGNACIO BASCUÑAN/ SILENCIO (FRAGMENTO)
Tú que para formarte
quitaste cada cosa
del mundo en que vivías.
Te fuiste a orillas de los ríos
para poner sonido a mis palabras.
LAURA BUSTOS/ ¿QUE PASA QUE NO COMPRENDO? (FRAGMENTO)
¡Mis risueñas esperanzas!
¡Mi dulcisimo consuelo!
¡Mi luz, mi bien, mi papà!
¡El alma de mi contento!
SHLOMIT BAYTELMAN/ ESCRITOS PARA UN AMOR INCONCLUSO (FRAGMENTO)
Quisiera ver còmo te desnudas. Còmo desabotonas
la camisa que se pega a tu cuerpo.
¿Te detienes de botón en botón, pensando?
¿O desgranas abriendo el espacio hacia tu pecho,
rápido como aleteo de palomo?
JULIO CÀRCAMO/ CANTO A PEÑAFLOR (FRAGMENTO)
Peñaflor, nombre de poesía.
Nombre que cantan las aves,
bosques, ríos, trigales
y serranías.
Nombre que se hace canción
al evocar tus encantos;
al recordar tiempos idos
o a esperar nuevo día.
JORGE GONZÀLEZ LABRA/ EL AMOR AL ACECHO
Manuscritas hojas de àrbol
versos verdes
Palabras nerviosas de aquì para allà
Las atolondradas ramas de su vivienda
elevan dedos a los cinco vientos
Rigido y perpendicular
este amor es curioso con los pies bien puestos en la tierra
Se moja de virtud
Enfurece con los pàjaritos
ahuyentadores del sueño
No gusta de cantos gregorianos
Menos gorjeos mañaneros
Las hojas hermanas aplauden al viento cuando te ven pasar
Te poseen ignorante
Se revelan en risas ji ji
Imitan tu cabellera desnuda
La tiñen como tù lo haces
en otoños transformadores
El amor te ve pasar
Mimetizado en tu ropa
Enmascarado en tu rostro
Redondeado en tu panza
Te sacas fotos junto a èl
EMILIO MOHOR ZUMMERS/ INFINITUD
Tierra,
bebe mi llanto y alegria.
Tierra,
bebe mi sangre,
Tu humedad es mi canto,
tu corazòn,
los ocultos senderos
que conducen a Dios.
SALVADOR YANINE PAULO/ CANDIL DEL ALMA
Soy viajero incansable de locas latitudes,
de vastos horizontes y misteriosos mares.
Mi corazón es puerto donde atracan las penas
y mis ojos dos faros mirando las distancias.
Las manos de la gloria no tocaron mi rostro
ni endulzaron mis sueños como los cuentos de las hadas.
Mi vida fue un continuo poema de inquietudes,
un sollozar del hombre con los ojos cerrados.
Viajero impenitente en su misión de estrellas
mi corazón es barco de memorias ancladas
Un día aquí, y el otro ¿quièn podrá establecerlo?
Mi alma es la bahía donde muere el albatros.
Amadas que endulzaron mi vida de marino,
cubriendo de caricias al eterno navegante,
y si al correr del tiempo soy de su amor ceniza
qué importa si sus besos mis heridas curaron.
Le dieron a mi vida sus vitales alientos
las tengo en mis recuerdos mecièndose en mi hamaca.
Me amaron y fue todo, simplemente con ellas,
y no puede el olvido desconocer mi llama.
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