DIFUSÌÒN DE TEXTOS DE POETAS CHILENOS DE TODOS LOS TIEMPOS, A CARGO DEL POETA RODRIGO VERDUGO.
lunes, 29 de abril de 2013
PATRICIO FIGUEROA GONZÀLEZ/ LA LUZ DE TU MIRADA
Yo soy el que te ama y
te guarda y te lleva en su memoria
soy el que se deleita en la curva
de tu cintura y bebe la luz de tus ojos.
No hay otro, mi amor, como yo que guarde
más profundamente el sabor de tus besos,
ni se encienda con la sombra de tu sonrisa
o que estalle en lluvia de estrellas
cuando el relámpago de tu risa
resuena en acordes de campanitas.
Yo soy el que te recorre como campo fértil
como labriego afanoso te recorro,
cogiendo los frutos dorados del amor.
Yo soy el te muerde los pezones
y estalla en volcán al ritmo de
tus caderas.
Ven, amada mía
camina sobre esta alfombra de verde prado,
alhelíes y margaritas.
Embriágate con su perfume
que asciende cual nube cristalina
a tu nariz de princesa.
Avanza lento el día
se arrastran como caracoles
horas, minutos y segundos.
Pronto será la tarde, el sol
cerrará sus ojos
y a tu lado correré
como siempre,
como cada día
a ver salir las estrellas
en la luz de tu mirada.
CARMEN GARCIA/ GOTAS SOBRE LOZA FRIA (FRAGMENTO)
No hay puentes
sólo caminos que conducen de rodillas a la memoria
Vuelan poemas blancos en el cielo
sobre una ciudad de hueso
palabras quebradas
lágrimas que vienen de abajo
que de la tierra vienen
Una sombra persigue el misterio
dibuja el mapa
crujen las piedras
crujen con la muerte
unas sobre otras
una torre de piedras
trae un mensaje azul
El que lo escuche
que levante la vista hacia el cielo
Es la vida
es la muerte de la vida.
CARLOS DELGADO PAEZ/ REAL
En el viento clorhidrico se sumerje mi mente
hiperboreal, en los puntos cardinales
controlados por quienes soplan el viento.
El torno de mi alma inmutable flota
envuelto en la lengua del
activador riego translatente de hielos
purpurecentes;
simples camas vegetales donde duermen
estrellas imaginarias.
Pero todo es un elastico temporal en pleno
estiramiento silencioso.
Ningun espiritu,
ninguna mente desnuda la semilla ritmica
de la realidad.
HOMERO CASTILLO DURÀN/ MOMENTO
¡Ay! invisible libertad
En la pubertad de tu anhelo
Miras al cielo gimiendo
Amor ¿dónde estás?
Gimes tu sueño invencible
En la voz de un poeta.
ROGER TEXIER/ AMANECER
Sumergido
en la profundidad del lecho
siento
como vas llegando a mi,
como te cuelas
por los visillos,
como resuenas
en los patios quedos.
Sumergido
en este lecho tibio
huelo tu llamado
y trato
de entrever el porvenir.
en la profundidad del lecho
siento
como vas llegando a mi,
como te cuelas
por los visillos,
como resuenas
en los patios quedos.
Sumergido
en este lecho tibio
huelo tu llamado
y trato
de entrever el porvenir.
JORGE REBOLLEDO/ LA CRUZ ABSURDA O COMO REPETIR LA GRACIA
El hombre con su pelvis castigada y su mente de molde;
sus absurdas poesias industriales
y su ridiculo pudor.
El hombre metàlico,
con su tinta mentirosa
y su sensibilidad dizque amorosa.
Ess soy yo,
el hombre que ya no es;
con su làpiz atornillado
al orgullo de una obra disparatada.
sus absurdas poesias industriales
y su ridiculo pudor.
El hombre metàlico,
con su tinta mentirosa
y su sensibilidad dizque amorosa.
Ess soy yo,
el hombre que ya no es;
con su làpiz atornillado
al orgullo de una obra disparatada.
CLARA MICHEL MASSES/ TEMPESTAD
Voy tràs el silencio de la nada
busco el olvido de no ser.
Que amè y fui amada
mas fuè hace mucho, fue ayer.
Crei en el amor
Crei en la vida
me dì por entero
ya lo sè;
màs a lo largo del camino
el mundo se destruyò
mi esperanza, mi confianza y fe.
Hoy la tempestad me arrastra sin sociego,
en un mundo de temor
tinieblas por doquier me cubren
trayendo la imagen de aquel
a quièn me entreguè y amè.
Gimo con el corazòn marchito
las cosas de pasado borrarè
juro nunca màs volver a verte
y mientras busco el reposo de la muerte
el ùltimo caliz volverè a beber.
busco el olvido de no ser.
Que amè y fui amada
mas fuè hace mucho, fue ayer.
Crei en el amor
Crei en la vida
me dì por entero
ya lo sè;
màs a lo largo del camino
el mundo se destruyò
mi esperanza, mi confianza y fe.
Hoy la tempestad me arrastra sin sociego,
en un mundo de temor
tinieblas por doquier me cubren
trayendo la imagen de aquel
a quièn me entreguè y amè.
Gimo con el corazòn marchito
las cosas de pasado borrarè
juro nunca màs volver a verte
y mientras busco el reposo de la muerte
el ùltimo caliz volverè a beber.
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