lunes, 28 de enero de 2013

FELIPE SANCHEZ/ SOY

Nacì a los treinta y seis,
el dìa de la circunsisiòn
de Cristo...,

desde entonces,
circunciso, si
asì me llamo,

sin arquitectura camino,
fuertisimamente cercado.

GUILLERMO BOWN/ CAMINAR

Hay una doctrina
que no tiene palabras
una luz muy fina
una oraciòn macabra
que sòlo el viento
que sòlo el mar
entre algas
sal y sentimiento
nos dicen
como caminar.

ADELA DIB DE HALES/ N 7

Cabizbaja
va vacìa,
mujer triste
sin amor.
Harapienta,
hilachas
muestra al mundo.
¿Llueve?
¿Truena?
Ciega, sorda
enmudecida va.
Mujer muerta
por el camino irà,
ignorando que solitaria
cavò su tumba
y hacia ella va.

MARIA SOLEDAD PEREIRA BRIEBA/ EXILIO DE AMOR (FRAGMENTO)

Amarte, descubrirte en el silencio
romper abismos y quebradas,
buscar la noche escura.
Empapar nuestros cuerpos en
noctilucas
sentir que el agua
salina
nos junta o nos separa.
Abarcar la marea
con simiente de hombre que
tì eres.
Buscar la estrella o el meteroro
amarte, sòlo amarte
buscar nuestras mentes
en soledad oscura,
a pesar de estrellas nocturnas
en el cielo.
¿Podrè hablarte en la
humedad del tiempo?
¿Si llenaste tu cuerpo de corales?
y yo quedè abrupta,
esperanzada de los soles de dìa
y eclìpses de otras eras.

sábado, 26 de enero de 2013

FEDERICO GARCIA RIVAL/ SOLEDAD

Mi soledad es una mano helada.
Es una catedral de losa frìa
que circunda mis sienes.

Con muros de silencio,
vacìas cùpulas de quietud resonante.

Miro a travès de un cielo fijo
y en un estanque sideral quedan mis ojos.

Sòlo escucho el pulso ausente
en el apagado rumor de este silencio.

¡Què tensa luz se acerca del abismo
y me incendia con su llama frìa!
Hasta que se cierra el hielo de esta mano
y conmovida el almna queda de rodillas.

ELÌAS KRASNIANSKY/ PRESENTACIÒN

Mi nacimiento fue un error,
fue el coito loco escondido
en las manos sangrientas
de los profanadores
de mi descanso,
y ahora, yo no sè si morir
serà volver al reposo en la nada
o serà una estela fecunda u estèril
que dejarà mi materia
sobre la tierra.

LUIS GAONA/ BOSQUEJO EN GRIS MOJADO

Un caserio de trome
sobre la arena se esfuma.

Por los senos de la costa
turbios collares de lluvia,
van agrupando espejos
en las alforjas desnudas.

Trineos de vidrio bajan
desde las ramas oscuras.

En el pais de los barcos
crecen montañas de luna,
y en el ojal de las playas
ponen sus flores de espuma.

En el regazo del valle
reptan culebras de mùsica.