¿Qué camiones difíciles de adelantar l
llenan de polvo
el camino de los días?
Pero este claro de primavera
es un huevo aún tibio
por el calor de la gallina
que nos regala la anciana analfabeta.
DIFUSÌÒN DE TEXTOS DE POETAS CHILENOS DE TODOS LOS TIEMPOS, A CARGO DEL POETA RODRIGO VERDUGO.
¿Qué camiones difíciles de adelantar l
llenan de polvo
el camino de los días?
Pero este claro de primavera
es un huevo aún tibio
por el calor de la gallina
que nos regala la anciana analfabeta.
El abandono a visitar los cerros.
Sucede que los senderos cambian
y uno se desorienta en plena montaña
entonces avanzo con los ojos cerrados
hasta encontrar el viejo camino.
de todo
lo que tengo aquí adentro
habitaciones
valles
silencios
y esos caprichosos destellos
de luna oculta
de todo cuanto pensé, sentí y olvidé
en un rincón oscuro
Se me encomienda una visión
una caricia
un ahogo
que deben ser transformados
a cualquier costo
escucho un canto allá a lo lejos.
Cuando yo resucite en una flor silvestre
búcaro de color y perfumes
tejido con los jugos que la tierra
arranque de mi seno.
Mis manos se distraen
entre los utensilios
la gente
que conmigo hablaba
se quedó sorda
entre
los matorrales.
Que lejano estás,
me es imposible acercarme a tus cadenas
que cohíben mi esperanza,
tus blancas sienes
se cobijan en mi sufrimiento,
pálido rostro de confusos pergaminos
olvidados en el fondo de un recuerdo
mar de ensimismados pensamientos,
cubriré tu tumba
con inmortales sentimientos de amor
y viviré mi presencia a tu lado:
lamento.