jueves, 2 de junio de 2016

FERNANDO CORNEJO/ SUEÑO AMAPOLAS Y DORADOS FELINOS VOLANDO


Todos estaban en sus lugares de asombro,
dispuestos a maravillar piedras.

DOLLY RAMOS POSECK/ CASI ARDIO PARIS


Me vi una cana y
me acabo de acordar de
cuando yo iba a Paris       cuando
me quede esperando al
                                      hijo mayor
¡Que pena!

Yo no voy a poder bajar
por la
        escala
                   del 
                        Lido
envuelta en plumas
mostrando mis largas piernas.

HUMBERTO CÀRCAMO/ UMBRAL


Para el día de mi muerte
quiero el rojo de las rosas.
Para el funeral
la risa de la vida
y para la tierra
el llanto del rocio.

ORLANDO BAESLER/ LAMENTO (FRAGMENTO)


Mintiò mi ventana
al decir que era dìa,
pues solo vi luces
y calles vacias.

No quise empinarme
y beber madrugadas
a fin de evitar
encontrarme con nada.

LORENA BUSTOS/ COLAPSO


Quiero vencer todos los plazos
derrumbando todo, desperdigando el tiempo
en un reguero de adioses
para luego, juntos unir pieza con pieza
y extender nuestro cansancio
sobre las armaduras de piel renovada.

ROSINA CLAPS GALLO/ ES TEMPRANO TODAVIA


No te vayas
la hùmedad
làgrima larga
llora aùn su amanecer en los cristales.
Humea el cafè sobre la mesa
y el pan nos acoge en su regazo.
Tras la puerta
el hogar se nos huye con la niebla
estemprano todavia.

martes, 31 de mayo de 2016

FELIPE GAMBOA BRAVO/ ORFANDAD DE LA MEJILLA



a Juan Bravo, mi abuelo

I
nostalgia de las nubes que anuncian la lluvia
trabajar en la uva o trabajar en la uva

la madre de las madres que regresa a reclamarnos las tablas
el terral es un viento cálido que lo arrasa todo
la imagen píxelada en la pantalla
revela el lugar donde las palabras animadas por las llamas
suspenden el horizonte
añorando a las migajas que aún quedan bajo el mantel

desangrado gota a gota
las hojas hacen algo que no podemos explicar
mientras la corriente dibuja la trayectoria de los astros
el otoño cierra los párpados

profanadas sus cenizas
el abuelo regresa a exigir el casamiento de los concubinos
pero el pasto ha crecido demasiado

el parpado enterrado emerge
como juguetes de niños
la mañana traía pedacitos
trozos de piernas esparcidas sobre el pasto
uñas pegadas a las alas de las moscas

edificamos desde los cerros la patria del labio
el relámpago como único regazo
como hijo de sí mismo

la yema de los dedos presiente su follaje
el trozo de pimiento finaliza la pira
la llanura inmolándose ante la rectitud de su destino

II
el sermón caliente del último vaso de vino
degollado por su propia madre
como el zumbido de todo lo que gime

la piscola automática apuntando a tu cabeza
cuando tenemos que encerrarnos en nuestras casas
agazapados con el cañón entre los dientes

todavía quedan moscas en la cocina
chillidos vendados de muerte
lenguas de sal

la mañana escupía pedacitos
torsos acribillados arrojados a la calle
magnolias daban a luz leoncitos bebes
escribíamos un poema sobre las tribulaciones del hambre ¿pero cómo terminarlo?

conseguimos recordar el lenguaje de los pájaros conteniendo la respiración
amigos que hablan de sus enfermedades o muestran fotos de cabro chico
seres ante cuyo paso el mar guarda silencio
donde no pudimos olvidar
el sepulcro palpita en la garganta

cansado de amaneceres
puse las palmas sobre las entrañas de la tierra
orfandad de la mejilla que nunca supo yacer
como la corteza violenta de los cardos.