jueves, 4 de diciembre de 2014

VICTOR ILICH/ CRUCIFIXIÓN



Hoy he subido a la cruz
Con la expectativa de clavar dolores,
Frustraciones y sueños
De zorzales y ruiseñores
Que necesitan medico
Y aunque las tinieblas
Parecen un túnel eterno,
La esperanza del alfarero
Alumbra el manantial
Que brota desde esta cruz de olivo viejo,
Y aunque la madera de paz
Fue desgarrada con violencia,
Debo confesar al mundo
Que por mi propia voluntad
He subido en este día un par de horas,
Entre la tierra y el cielo,
Sobre esta viga vertical
Que alumbra hacia tu voluntad
Y el madero horizontal
Que invita a compartir mi pan y mi té
Junto a aquellos que necesitan un refrigerio.
Lamento que esta cruz de luz
Enceguezca a los ciegos
Y que la Luna ofreciera
Rosas negras
Cuyas cenizas
Cubrieran la Tierra.

ALEJANDRA DE GROOTE/ ORACIÒN


Cálmame
Cuando la tierra
Ocupada de silencio
Y mis brazos vacíos
Anuncien su partida.
Cuando sean mis huesos
Sueño incompleto
De amoratados ojos,
De anudados soles.
Amortigua
El puño de la soledad
Apuntando mi cuerpo,
El pasado no aprendido,
El corazón apretado
Al saludar su paso.
Dame la fuerza
Del volantín perdido
En el etéreo azul acabado,
Para abrir la ventana
Y soltar su presencia.

MARITZA GAIOLI/ ¿Y QUE NOS QUEDA?


Elevar la mirada
para contemplar
algún fragmento de cielo
distante, nebuloso
como un lamento

Nos queda observar
a ese gorrión
sobre las ramas
desnudas
Mientras
acariciamos las gotas
que olvidó la madrugada.


Nos queda
esperar que disipe
la niebla
o quizás
implorar a Dios
para descubrirlo
en este empedrado
de ciegos.





























FELIPE ESPINOZA/ ARRODILLADA ANTE DIOS


Arrodilla ante
Dios
te vi uno de esos
días
donde te buscaba
cegado por la
Luz
 
Tu figura fue por
un instante
el gramo más frágil
del universo




Y eras tú
con tu rostro
de ostia
y tu pelo
de Domingo
de Ramos

La misma que conocí
un día sobre
la tierra que
mancha.

GERARDO CLAPS/ EL NILO DE NAZARETH




Un villorrio en Galilea,
Cuyo nombre es Nazareth,
Está muy lejos de Roma,
Lejos de Jerusalem.

Se instaló la primavera
A su vera y dentro de él.
Desde que Jesús llegara,
Es un canto, es un vergel.

 ¿Quién le cose sus vestidos
y le sirve de comer?
Nuestra vecina María,
Madre y Virgen, a la vez.

Si ve que otros niños juegan,
El quiere jugar también.
Es un niño como todos
El que vino de Belén.


Hay muchachos en la aldea
Que ya empiezan a leer.
Nadie lee de corrido,
Como el hijo de José.

Aprendió la Biblia entera
Y la historia de Israel,
Pueblo que Abraham fundara
Y liberara Moisés.
   
Sabe reyes y profetas,
Por derecho y por revés:
Salomòn, David, Elias
Isasias y Ezequiel.

El mensaje de su padre
Lo fabrica en un taller:
Aprendiz de carpintero
Es el verbo de Yavè.







ALDO GONZÀLEZ/ VIAJE A LA NIEBLA (FRAGMENTO)



Una sombra no tiene voz. Ni rostro para
acusarla.

Los codos son más que su volumen, el
torso no se contiene, el fauno y sus pezuñas.

Una sombra no puede decir su nombre; es
incapaz de narrar su infancia, de mencionar
su pueblo.

No hay estirpe, no hay herencia, no hay
sangre.

¿Alguna vez entró el sol y la lluvia en la nuca de esos hombres?

Una sombra desconoce sus moldes, sus rasgos.
Es un niño ciego que aún no aprende el
alfabeto.

¿Cuáles son las cicatrices que me confirman?

Una sombra no tiene voz para la palabra: soy.

martes, 2 de diciembre de 2014

FRANCISCO MARIN NARITELLI/ ESTE ES EL MAR



Este es el mar
tan violento y lúgubre
con su vocación intempestiva,
con su afán de sal y epitafio,
amurallando la tierra.

Oh máquina de olas eternas
que van y vienen,
déjame contarte
que tantos somos
en esta jaula de carne,
los que también habitamos
esta ciudad feble.

Y aquí nuestro arbitrio,
y aquí nuestra temporalidad,
y aquí nuestros dolores de hombre moderno:
domicilios, economías y profesiones.

Jamás sabremos cómo vas urdiendo
los signos del exterminio