Media noche embriagados forcemos el destino acunando a los viejos amigos apremiados a la entrada del laberinto. marcados a girones en nombre del poder absoluto
Estoy segura que tu lámpara
inclina su párpado por mi ausencia.
Agua subceleste bautiza mi sequía,
no obstante rehuyo los soslayos de mi lámpara.
Provoco un revuelo de fugas
en las pleamares de la memoria.
Sangran brasas mientras emigran
tus ojos jacinto
porque es de nomeolvides el velamen de tu barco.