domingo, 20 de abril de 2014

RAIMUNDO NENEN /EL SINIESTRO BAR DE LA ANGUSTIA (FRAGMENTO)


Pero hoy todo ha cambiado
yo no estoy aquí, impregnado en esta hoja,
sino para presentarles al nuevo hombre
al nuevo idiota
un ente ácido y delicioso
que les hará temblar hasta las uñas
de incertidumbre
sí ése soy yo
un borracho nauseabundo
que se excedió de copas
en el siniestro bar de la agonía.

EUGENIO CRUZ/ LA ÙNICA VEZ QUE MIENTO (FRAGMENTO)


E1 resplandor del sol
enciende las hojas de la arboleda
que transmiten la claridad por los troncos
al fondo de la tierra,
para iluminar la desolada urbe que yace incógnita,
que nadie conoce ni conocerá
hasta que reviente el planeta
y expanda por el infinito sus calles,
sus terrazas y sus secretos.

GLORIA MUÑOZ CANO/ EL ROBOT Y LA POESIA (FRAGMENTO)


¡Pero
qué miras!
No me gusta esa luz violeta.
Es hermosa, exclamé,
además es mudo testigo de nuestro amor,
Se rió.
Despreciaba mi torpeza romántica.
Cerró los ojos
y se quedó quieto como si estuviera muerto.
Silencio que me hizo comprender que
no era mucha la diferencia.
Torpemente
habia olvidado
que tenía a mi lado un robot.

miércoles, 9 de abril de 2014

AIDA MORENO LAGOS/ BAJO EL SOL DE ESTE HUERTO...


Dormidas calles donde mis recuerdos floridos
inesperadamente me salen a encontrar,
voces que tienen todas las sedas de los nidos
para que nuestras almas lleguen a descansar.

Montañas cuya nieve cuna parece
tentara las estrellas azules al dormir,
montañas empinadas donde el alma florece
y finge en sus locuras romànticas, morir.

Espiritus que tienen en las alas abiertas
el polvo de los astros que han rozado al pasar;
corazones sencillos, casas amables, puertas
que se abrieron hidalgas al mirarme llegar.

Tiempo que deshojando los dìas y los sueños
vas sigilosamente por mi oscuro camino,
bajo el sol de este huerto los rosales sedeños
parecen detener un instante al Destino...

domingo, 6 de abril de 2014

VICTOR JARA/ SOMOS CINCO MIL



Somos cinco mil aquí
en esta pequeña parte la ciudad.
Somos cinco mil.
¿Cuántos somos en total
en las ciudades y en todo el país?
Sólo aquí,
diez mil manos que siembran
y hacen andar las fábricas.
Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura.

Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.
Uno muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse
todos los temores,
uno saltando al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra un muro
pero todos con la mirada fija en la muerte.
¡Qué espanto produce el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es un acto de heroísmo.
¿Es este el mundo que creaste, Dios mío?
¿Para esto tus siete días de asombro y de trabajo?
En estas cuatro murallas sólo existe un número
que no progresa.
Que lentamente querrá más la muerte.

Pero de pronto me golpea la consciencia
y veo esta marea sin latido
y veo el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
llena de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Qué griten esta ignominia!
Somos diez mil manos
menos que no producen.
¿Cuántos somos en toda la patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente.

jueves, 13 de marzo de 2014

KARINA GARCIA ALBADIZ/ BOSQUE


He subido. En los brazos un jardin salvaje.
Tener un bosque es no tenerlo y aceptar que no me tenga.

El desvìo del camino trae la sorpresa
quebrada con olor de primavera
la curva tiene hondura
el amarillo aromo en las orillas,

Cuando el ovillo cede
a los corredores del bosque
ramas cuadrangulares delirantes
motean con luz de invierno
serpenteantes  caminos de  tierra  negra.

miércoles, 5 de marzo de 2014

LAURA MUSSA ARENAS/ SENTIDOS


Puentes sagrados que conectan mi alma con las estrellas y el calor de la tierra
Camino entre las calles...mis pupilas rebotan en el verdor de la ciudad...
me encuentro colgando de la rama de un naranjo, embriagada de su aroma al atardecer

Atravieso ... èl me saluda desde su ventana
Mil sensores en mi piel reaccionan a su proximidad
Prisionera de sus extremidades, nuestras papilas se encuentran invitándonos a disfrutar de un fluir de savias dulces

Finalmente amaino mis pasiones entre el latido de su corazón y las luces de una ciudad que duerme
dejándonos seducir a través de estos hilos sagrados, que nos conectan a esta carne y a este mundo.